Evidencia 8. Interpretar la descripción del uso de la lengua del MCER a la luz de los nuevos conocimientos y habilidades, y explicarlo utilizando sus propias palabras.
El uso de la lengua según el MCER va más allá de los conocimientos puramente lingüísticos que se tienen acerca de la misma, es decir, no basta con conocer la gramática, el léxico, la fonética, etc de un idioma para poder desenvolverse con él, sino que debemos tener una serie de competencias generales que nos permitan usar esa teoría adaptándola al ámbito en el que nos encontremos, ya sea personal, público, educativo o profesional. Dicho con otras palabras, para poder usar una lengua, debemos estudiarla dándole un enfoque orientado a la acción, es decir, estudiarlo de manera que sepamos utilizarlo independientemente de si tenemos una entrevista de trabajo, donde usaríamos un lenguaje más formal y un vocabulario específico, o de si tenemos que escribirle un correo electrónico a un amigo.
Los conocimientos necesarios para dar ese enfoque al aprendizaje de la lengua, como decía al principio, van más allá del estudio de los aspectos técnicos de la misma. Aprender y usar una lengua implica conocimientos acerca del contexto donde se usa la lengua, aspectos relacionados con las costumbres y con la cultura en la que se desarrolla, con la idiosincrasia del lugar y de sus gentes. Y para que todo esto sea lo más productivo posible, es importante tener en cuenta la dimensión horizontal de la lengua a la que hace referencia el MCER, que consiste en crear un bagaje de conocimientos, recursos habilidades y estrategias que podamos reutilizar para el aprendizaje de cualquier otra lengua extranjera, dándole así un carácter plurilinüístico y pluricultural.
Los conocimientos necesarios para dar ese enfoque al aprendizaje de la lengua, como decía al principio, van más allá del estudio de los aspectos técnicos de la misma. Aprender y usar una lengua implica conocimientos acerca del contexto donde se usa la lengua, aspectos relacionados con las costumbres y con la cultura en la que se desarrolla, con la idiosincrasia del lugar y de sus gentes. Y para que todo esto sea lo más productivo posible, es importante tener en cuenta la dimensión horizontal de la lengua a la que hace referencia el MCER, que consiste en crear un bagaje de conocimientos, recursos habilidades y estrategias que podamos reutilizar para el aprendizaje de cualquier otra lengua extranjera, dándole así un carácter plurilinüístico y pluricultural.
Querida Paula coincido contigo cuando dices que no es suficiente con tener conocimientos linguisticos de una lengua sino que el uso de una lengua va mucho más allá, y tendremos que usar todas nuestras competencias, y conocimiento del mundo por exagerar diría que hasta el sentido común para adaptarnos al contexto, a la situación y a las necesidades de nuestros alumnos. Me gusta mucho como has resumido lo que significa para ti la dimensión horizontal del MCER un saludo Rosa
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