La competencia en el aprendizaje de lenguas es
el conjunto de conocimientos, destrezas, habilidades y capacidades relacionadas
tanto con los aspectos lingüísticos de las mismas como con la capacidad para
usar ese conjunto de conocimientos dependiendo del ámbito, la finalidad y el
contexto sociocultural, creando así una serie de recursos que podemos poner
siempre en práctica independientemente del idioma estudiado, es decir, con un
carácter plurilingüe y pluricultural.
Por ejemplo, si quiero aprender italiano porque quiero trabajar en Italia, además de dominar la gramática y el léxico, tendré que tener también un conocimiento a nivel geográfico y cultural del sitio en el que desarrollaré mi profesión, y adaptar esos conocimientos lingüísticos al ambiente en el que me encuentre en cada momento. Por ejemplo, no usaré los mismo recursos si tengo que ir a hacer la compra, que si voy a tomar un café con una amiga o si estoy en el trabajo. También tendré que adaptarlos en función de si esa comunicación es oral o escrita, tendré que conocer el acento y expresiones del lugar.
Volviendo al tema del inglés, decía en otras publicaciones que lo he aprendido centrándome en la gramática, y que noto muchas carencias en las diferentes competencias, digamos que no tengo soltura. Este año estoy estudiando el nivel C1, donde la forma de expresarse es mucho más artificial, así que a pesar de estar en ese nivel tan alto, el otro día tuve problemas para indicarle a unos turistas una dirección, porque estamos focalizando tanto el examen, que ahora tengo dificultades para expresarme en un ámbito público con un lenguaje más coloquial.
El italiano en cambio, lo he estudiado creando ese bagaje de recursos que me permite adaptarme con más éxito a cada situación y ámbito.
Por ejemplo, si quiero aprender italiano porque quiero trabajar en Italia, además de dominar la gramática y el léxico, tendré que tener también un conocimiento a nivel geográfico y cultural del sitio en el que desarrollaré mi profesión, y adaptar esos conocimientos lingüísticos al ambiente en el que me encuentre en cada momento. Por ejemplo, no usaré los mismo recursos si tengo que ir a hacer la compra, que si voy a tomar un café con una amiga o si estoy en el trabajo. También tendré que adaptarlos en función de si esa comunicación es oral o escrita, tendré que conocer el acento y expresiones del lugar.
Volviendo al tema del inglés, decía en otras publicaciones que lo he aprendido centrándome en la gramática, y que noto muchas carencias en las diferentes competencias, digamos que no tengo soltura. Este año estoy estudiando el nivel C1, donde la forma de expresarse es mucho más artificial, así que a pesar de estar en ese nivel tan alto, el otro día tuve problemas para indicarle a unos turistas una dirección, porque estamos focalizando tanto el examen, que ahora tengo dificultades para expresarme en un ámbito público con un lenguaje más coloquial.
El italiano en cambio, lo he estudiado creando ese bagaje de recursos que me permite adaptarme con más éxito a cada situación y ámbito.
¿Qué te parece si pones algún ejemplo que lo ilustre?
ResponderEliminarA ver si ahora está más completo.
ResponderEliminarSí, ahora va mejor. Gracias.
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